Entre el cannabis, el CBD y el THC, a veces es difícil saber qué es legal y qué no. La normativa vigente en Francia es el resultado de numerosas evoluciones y enmiendas, que permiten hoy en día consumir CBD bajo ciertas condiciones.
Evolución de la legislación del CBD en Francia
El CBD en Francia hasta finales de 2020
Antes de finales de 2020, el CBD era considerado como un extracto de cáñamo y automáticamente asociado a un estupefaciente desde el punto de vista legal. Estaba prohibida su comercialización y consumo.
La Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 nombra específicamente el cannabis y algunos de sus componentes en la lista de estupefacientes: "sumidades floridas o fructíferas de las cuales no se ha extraído la resina, la resina de cannabis y los extractos y tinturas de cannabis". El único cultivo de cáñamo autorizado en el territorio está reservado para uso industrial (para la fibra y las semillas) o hortícola.
La primera evolución en la consideración del cannabis por la legislación francesa tiene lugar el 22 de agosto de 1990. Si bien hasta entonces todas las flores de cáñamo estaban prohibidas sin consideración de su contenido de THC, el decreto del 22 de agosto de 1990 estipula los siguientes puntos:
- Se vuelve legal, además del cultivo, poder importar, exportar y utilizar las fibras y semillas de cáñamo en un contexto industrial;
- Se autoriza una variedad de cannabis, el Cannabis Sativa L., siempre en un marco industrial y comercial;
- Se autorizan las plantas que contienen menos de 0.2% de THC.
El 19 de noviembre de 2020, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) se pronuncia sobre la molécula de CBD en la sentencia C-663/18, o sentencia "Kanavape". Se decide que el CBD no puede ser considerado como un estupefaciente, sin consideración por la parte de la planta de la que se extrae.
El CBD y el decreto del 30 de diciembre de 2021
En esta fecha, el decreto del 22 de agosto de 1990 quedó obsoleto, y el nuevo texto en vigor flexibiliza la normativa vigente. Los cambios notables implican, en particular, la posibilidad de cultivar las variedades de Cannabis sativa L. inscritas en el catálogo europeo de variedades de especies de plantas agrícolas, y cuyo contenido de THC no supere el 0.3%.
Los agricultores están obligados a utilizar semillas certificadas y deben ser considerados activos según la ley vigente.
Las flores y las hojas solo pueden utilizarse en un marco exclusivamente industrial para la producción de extractos. La prohibición persiste aún en esta fecha de comercializar, vender o consumir flores crudas, así como de poseerlas.
Estatus legal de la flor de CBD en Francia en 2024
Desde el 29 de diciembre de 2022, el Consejo de Estado ha revisado algunos puntos del decreto implementado a finales de 2021. El comercio, la posesión y el consumo de flores de CBD crudas están ahora legalizados, dentro de los límites establecidos anteriormente: solo flores de la variedad Cannabis sativa L. y con un contenido de THC estrictamente inferior al 0.3%.
Beneficios para la salud y potencial terapéutico de la flor de CBD
El uso de CBD ha experimentado un rápido crecimiento y difusión en todos los estratos de la sociedad en los últimos años. Numerosos estudios científicos se centran en él para tratar de desvelar todos sus misterios y comprender todos los efectos de las moléculas de las flores de cáñamo.
Y hay razones para ello: el CBD tiene muchas propiedades relajantes, tanto para el cuerpo como para la mente. Es un remedio natural para muchos consumidores que sufren de ansiedad, ataques de pánico o que atraviesan un período particularmente estresante. El cannabidiol y los terpenos contenidos en las flores de CBD contribuyen a relajar el organismo y a ralentizar el flujo de pensamientos. Esto permite recuperar el control y encontrar un ritmo de sueño regular y tranquilo.
Además de sus propiedades calmantes, el CBD también ofrece efectos antiinflamatorios y analgésicos significativos. Al modular la información que circula en el sistema endocannabinoide (red de receptores en el cuerpo humano que responden a las señales externas y que permiten al organismo adaptarse al frío, al dolor, al estrés, etc.), el CBD alivia a los pacientes que sufren de patologías crónicas o lesiones pasajeras, acompañando la gestión del dolor.
Lamentablemente, todas estas virtudes y muchas otras aún no están científicamente establecidas. Los estudios sobre los efectos del cannabis medicinal aún no han determinado qué cannabinoides son los más eficaces, y ninguna prueba rigurosa permite actualmente establecer el CBD como una molécula terapéutica.
Por lo tanto, ningún producto de CBD puede legalmente afirmar tener ninguna acción terapéutica. Las únicas excepciones se refieren a los productos validados como medicamentos por la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y Productos Sanitarios (ANSM), o cuyo expediente de autorización de comercialización ante la Comisión Europea ha sido validado. Esta solicitud da lugar a una evaluación científica de su seguridad, eficacia y calidad.
Comparación con sustancias psicoactivas como el THC
Si el CBD todavía sufre de muchas ideas preconcebidas (droga, efecto "high", adicción, etc.), a menudo es porque se confunde erróneamente con otra molécula de cannabis bien conocida: el THC.
El THC, o delta-9-tetrahidrocannabinol, presenta efectivamente las características de un estupefaciente: es una molécula que provoca un riesgo de dependencia durante su uso y que presenta efectos psicoactivos. Estos dos factores son utilizados por el gobierno francés para determinar qué sustancias tienen una acción estupefaciente, y por lo tanto han llevado durante mucho tiempo a considerar el cáñamo en su conjunto como una droga que presenta riesgos para la salud pública.
El CBD, por su estructura atómica, interactúa con el sistema endocannabinoide del organismo de una manera completamente diferente: no provoca ningún fenómeno de adicción, y sus efectos relajantes no implican ninguna modificación de la percepción o del comportamiento en el usuario.
Tenga en cuenta que la legislación francesa considera cualquier rastro de THC en el organismo como una infracción si se le realiza un control de tráfico, sin consideración del porcentaje. Si consume un producto de CBD cuyo contenido de THC es inferior al 0.3%, y por lo tanto dentro del límite de la legalidad, aún puede dar positivo en un control. Le recomendamos precaución: no conduzca después de consumir CBD.
Reglamento sobre el control de calidad y el contenido de THC
Como consumidor, tiene derecho a conocer el origen del CBD que consume, así como su composición, ya sea CBD orgánico o CBD producido de forma convencional. El mercado de productos de CBD aún está poco regulado, lo que puede llevar a vendedores sin escrúpulos a inflar artificialmente las tasas de CBD o a ofrecer productos cuyo nivel de THC no es necesariamente legal.
Para que pueda elegir su CBD con la máxima información al respecto, y por una cuestión de transparencia y ética, cada vez más productores recurren a laboratorios independientes que prueban las composiciones de cada producto antes de su comercialización. El laboratorio establecerá así el perfil de los diferentes cannabinoides contenidos en el producto en cuestión (CBD, CBG, CBN, así como THC) y se asegurará de que se respeten los límites.
Para un resultado completo, el laboratorio también puede proporcionar un perfil terpénico del producto: esto es muy útil si le da una importancia particular al efecto séquito de su CBD, que puede influir drásticamente en su acción sobre el organismo.
Requisitos de envasado y etiquetado para la flor de CBD
La venta de flores de CBD está sujeta a numerosos cambios, especialmente en los últimos años. En consecuencia, la normativa que rodea el etiquetado de los productos de CBD aún está poco definida. Esta laguna jurídica no debe impedirle obtener la información crucial para evaluar la calidad del producto que está considerando.
- Los niveles de CBD y THC deben indicarse claramente (idealmente con el perfil establecido por un laboratorio externo);
- En el caso de que compre flores de CBD orgánico, verifique también la validez del sello Ecocert;
- Un vendedor concienzudo le ofrecerá productos cuyo envase muestre los ingredientes, la fecha de envasado, la fecha de caducidad, las condiciones de almacenamiento recomendadas y las advertencias a seguir.